viernes, 31 de mayo de 2013



Amaneceres.

Intentan cuestionarme la existencia de los amaneceres.
Sé bien que existen.
Tanto como el silencio de la lluvia en el asfalto,
como el aroma que se exhala después de volver del fin del mundo.

Existen.
Como los amores que nacen predestinados al fracaso,
como las montañas que se visten de sangre,
anunciando la muerte de la luna.

No podrán convencerme.
Lo sé, cuando la oscuridad que me puebla,
produce un fuego especial,
que enciende la luz que te habita.

A veces me acosan las dudas.
Quisiera incluso la certeza de nuestra existencia,
y entonces estiro el brazo,
intento tocar el mar cuando el sol despierta.

Miro fijo, me encandila,
y al abrir los ojos, descubro que la pequeña sonrisa
que se dibuja en la comisura de tus labios,
me promete algo tan maravilloso,
que es imposible,
que el amanecer no exista.










Preguntas.

Quizás hubiesen comido mil manzanas
quizás encontraban los colores
(no siempre son naranja y verde )
quizás volaban por los cielos estrellados de Vang Goh
y en una estrella color no me olvides
eternizaban el encuentro
quizás...
no existen las certezas
Tampoco alcanza con ser un pensamiento
quizás... sólo quizás...
muchas preguntas
no vamos a darles ninguna respuesta.
G.R.

viernes, 24 de mayo de 2013

Vehemente.

Con vehemencia buscaré
el ojo de las olas
para que no robe el equilibrio de los mares
soplaré vientos cálidos
como el encuentro
no me gustan los alentadores de tormentas
resistiré el vacío
que provoca el sin sentido
quién buscará las palabras que nos nombren
cuando las letras se escondan de nosotros
quién marcará el sendero
que nos guíe hasta el abrazo
y quién resistirá cuando el arte ataque
y nos devore el alma
si sólo los hoteles
hoy logran tocar el cielo.
G.Rivero.

lunes, 13 de mayo de 2013



Sinapsis.
Recuerdo todo
(o casi)
mañana tal vez,
me encuentre,
desgajada,
azorada,
invadida,
olvidada.
Ojalá el tiempo,
me encontrara…
¡Extasiada!
Seguro es,
que mi memoria un día falle,
que no halle,
en un solo rincón de mi cerebro,
un mínimo destello de sinapsis.
Quédate tranquilo,
si en mi cerebro,
no hubiese nada.
Todo (o casi),
estará guardado en mi retina,
¿y el resto?
El resto,
por siempre,
lo encontrarás aquí,
en mi alma.

G.R.

Lloviendome.

Se cae el cielo:
no es la lluvia
es el gris que oculta
su luna oscura,
su alma de luto,
su extasiado crepúsculo.

Mis pasos crujen lánguidos
buscando senderos
sin hojas marchitas,
solo con remolinos verdes
colmando amaneceres.

Es primavera
pero llegó el otoño,
la punta de tus dedos
ya no pincelan de rojo
mi cuerpo.

No es la lluvia,
mi alma llueve salado,
tu la abandonas,
se cae el cielo.

.


Bordes.

Las palabras
sobrevuelan la casa
las sombras también
arenas movedizas
bajo mis pies
desvelan huecos de antaño
sin sentido
atravieso la brújula
en un giro infinito
y el límite
no llega
a decirme:
"hasta aquí hemos llegado."

G.Rivero.

miércoles, 8 de mayo de 2013





Indecible.

Necesito:
que me abracen tres veces por semana
que escriban poemas en mis piernas
morir en un abrazo
que me resucite al menos un instante
sentir el eco de la respiración bajando por mis vertebras
que se desplieguen en la humedad de tus sentidos
Necesito:
un susurro exclusivo en la puerta de mi oído...
que nombre el fármaco indecible
el que te espanta
cuando sin querer advertís la sobredosis.

lunes, 6 de mayo de 2013

Perdido.



Perdido.

Contame qué pasó con tu verano
que no juntaste caracoles
contame que pasó con tu verano
que el mar no salaba tus pies
dónde escondiste tus castillos
aunque no fueran de arena
contame dónde estaban los peces el día del reparto
y dónde estabamos todos que no aplaudimos en la playa.

Plumines insensatos.

Pájaros trinan en el techo esta mañana
recitan versos grises
plumines en mi almohada
aves cansadas migración giratoria
amores  insensatos en un laberinto sin salida.

Laberinto agrio dela noche
sabores extraños en mi boca
parpados cansados de vos
noche deshabitada
ojos  abiertos al anochecer
nacen  lunas muriendo.

Ensaladas de sexo ensimismado
no son plumas las que caen en mi almohada
son tus cabellos insensatos
signo  de revoluciones
signo  de amores sin salida
ya es tarde, los pájaros siguen cantando.

G.Rivero.

domingo, 5 de mayo de 2013






Fuerzas.

Busco el vértice de este círculo perfecto
una fuerza centrípeta anula las salidas del esférico laberinto
todas las pieles desgarradas sobre ásperas paredes
cuándo la risa encontrará su salida
cuándo se acabaran las lágrimas
cuándo podré reír de todo lo que he llorado.

Mis poemas.


Molinos.
Miro hacia abajo,
en las profundidades
no le  piden razones a las lágrimas.

Lágrimas  saladas,
ácidos cerrojos   en tus labios.
Llaves de azúcar en los míos.

Las lágrimas no me mojan,
humedecen   el espacio vacío
la brisa,empuja  al infierno los relojes.

Me obsesionan los molinos
pero  el amor puede ser
más  salvaje que el viento.